Una doctrina olvidada

una doctrina olvidadaHay tantas evidencias en las Escrituras de que el recogimiento (arrebatamiento) y la revelación ( Segunda venida de Cristo) son diferentes, que confundir ambas sería casi tendencioso.

Aún el Antiguo Testamento (Que era sombra de lo porvenir) nos tipifica estos acontecimientos, en diferentes épocas, el hecho es que la Iglesia ha de escapar de la gran tribulación la cual precede a la “revelación” (Mateo 24:29-30).

Enoc“: es un tipo en el Antiguo Testamento de la Iglesia recogida, es decir por haber sido arrebatada o trasladada (Hebreos 11:5) escapa del Juicio del diluvio y “Noé”: es un tipo del pueblo de Israel que se queda en ese periodo.
Otra tipología miles de años después, aparece con Elías y Eliseo, Elías es arrebatado al cielo sin ver muerte y Eliseo se queda en uno de los periodos más difíciles.

Cristo dice en Lucas 21:36 “Velad pues, orando en todo tiempo, que seas tenido por dignos de evitar toda estas cosas que han de venir, y estar de pie delante del hijo del hombre”.

Y en recompensa al cumplimiento de este mandato de “velar” (estar vigilantes y preparados) da una bendita promesa a la IGLESIA :”Porque has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir en todo el mundo, para probar a los que moran en la tierra”, “He aquí yo vengo presto”. (Apocalipsis 3:10).

Aquí se menciona una hora o tiempo especial de “tentación” (prueba), la cual vendrá sobre todo el mundo habitado ( Griego:”ekumene”: todo el mundo habitado) y es la misma palabra que aparece en Mateo 24:14. “Todo el mundo”, además después del capitulo tres en Apocalipsis la Iglesia desaparece, toda la tribulación revelada a Juan ocurre en ausencia de la Iglesia aquí en la tierra.

Este tiempo de aflicción no está limitado a Judea (como afirman algunos que dicen que ya ocurrió), sino extensivo a toda la tierra habitada (como vimos antes), esto concuerda con la gran aflicción descrita en Mateo 24:21, aflicción “Cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá”.

Jesús promete guardar la Iglesia de, o (“Ek”) fuera de esa tribulación u hora de tentación o prueba, es decir que los creyentes que el halle velando y orando escaparán (Lucas 21:36).

Ahora bien como la tribulación cubrirá toda la tierra, no hay modo de escapar, sino siendo llevados fuera del mundo, y esto es efectuado con el recogimiento de la Iglesia, (Hechos 15:14 y 1 Tesalonicenses 4:17). Lo cual significa una gloriosa liberación para la Iglesia.

Los escogidos (Mateo 24:22) “Y si aquellos días no fuesen acortados, ninguna carne sería salva, más por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados”, las reliquias de Israel volverán a reunirse en Jerusalen, y pasarán por fuego o gran prueba. (Salmo 27:5..31:20…57:1…Isaías 26:20).

Semejante a Enoc, la Iglesia escapará.

Semejante a Noé, Israel pasará por ello.

Semejante a Elías, la Iglesia será recogida.

Semejante a Eliseo, Israel recoge el manto y se convierten masivamente al Mesías y serán los predicadores durante la gran tribulación.

Los Judios pueden esperar a través de sus tiempos y sazones la revelación o “Día del Señor”, día de densas tinieblas para ellos en el cual no habrá luz alguna (Amos 5:18-20). Más aceptarán a Cristo (Zacarías 12:9-!0) “Y al tiempo de la tarde habrá luz” y “saldrán de Jerusalen aguas vivas” (Zacarías 14:6-8).

El recogimiento o sea el ser arrebatados en la venida del esposo por su esposa (La Iglesia), está lleno de la más dulce consolación para el creyente “Por tanto (dice Pablo) consolaos los unos a los otros en estas palabras” (1 Tesalonicenses 4:18).

Pero la revelación de Cristo con sus santos para dar el pago a los impíos, estará lleno de solemnidad y terror para los que “no obedecen el evangelio de nuestro Señor Jesucristo” (Apocalipsis 6:12-17)..

Fuente Sergio Gebel.



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