Que tipo de padre eres

padres“El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición” (Malaquías 4:6)

Para muchos cuando se celebra el “día del padre” son momentos de alegría, de compartir una mesa y buenos momentos con sus padres, otros lo conmemoran en el recuerdo porque lo han perdido.

Pero hay una cantidad de personas que tuvieron padres abandónicos o ausentes, se multiplican aceleradamente los hijos naturales o las familias disfuncionales.

Algunos nunca conocieron a su padre (Mi esposa es una de ellos), simplemente porque decidieron no hacerse cargo, desentenderse, o la madre eligió dejar afuera al progenitor de su hijo, o nunca supo quien la embarazó.
¿Cuantos fueron abandonados por padres que no se hicieron cargo?

Hay otra franja en el espectro familiar que son aquellos que si tuvieron un padre, pero fue como si nunca lo hubiesen tenido, o mejor no haberlo tenido, padres violentos, borrachos, delincuentes, abusadores, que solamente fueron padres biológicos, (padres por accidente), padres que castigaba a la madre, padres que abusaron de sus niñas, maltrataron a sus hijos, o los entregaron a cambio de alguna prebenda, (Antiguamente en la generación de nuestros abuelos, se entregaban las niñas a estancieros para que las alimentaran o en una partida de naipes, cuando estaban quebrados apostaban sus propias hijas).

Una mujer abusada desde niña por su padre hoy no estará feliz, no tiene nada que festejar, un hombre que nunca supo quien es su padre tampoco.

En un día como hoy recordará aquellos momentos obscuros de su infancia y no tendrá ganas de celebrar nada.
Y ni hablar; (eso merecería otro posteo) del matrimonio igualitario (Personas que se casan del mismo sexo que adoptan o tienen un hijo “por encargo”, niños que crecerán con dos “madres” o “dos padres”.

Hubo generaciones como la nuestra y alguna anterior, que a los padres se los trataba de “usted”, los hijos no compartían la mesa paterna, aunque fueran muchachos, el lenguaje mas usado era un látigo o un cinto usado como tal, un hijo no sabía que significaba un abrazo o un cariño de su padre, no existían las celebraciones de cumpleaños, los regalos o las Navidades, algunos eran enviados a trabajar a los 8 o 9 años, ni soñar con vacaciones o paseos, tampoco existía el consejo oportuno, la dirección del padre, lo poco que había era impuesto con rigor.

El otro día se realizaba por aquí una encuesta en los medios, una de las preguntas que se realizaba era: ¿Que le enseñó su padre?…

Cuantos tenían que decir: “Nada”, absolutamente nada.

Gracias a Dios que un día conocimos a Dios y Dios nos cambió como padres y como hijos, y algunos ( No todos, lamentablemente) pudieron cambiar “la historia”, claro que alguno comentará “Pastor, tenemos que perdonar”, y como lo explicaba en mi posteo sobre el perdón, no todo es tan sencillo, a veces hay que alejarse de algunos “padres” por la salud de nuestros propios hijos, además que siempre cuando buscamos un argumento “facilista”, hay que ponerse por un momento en la piel del otro.

Para todas esas miles de personas que fueron “marcados” hasta su adultez por algunas de las experiencias que nombré, quiero alentarles a confiar en el PADRE por excelencia, el que nunca te abandona, el que está siempre a tu lado, porque no está sujeto a mezquindades y egoísmos, sabemos llamarle los cristianos “Nuestro Padre Celestial” Pablo le llamaba: “Abba Padre” (Algo así como “papito” “papá”)….En esto puedes alegrarte.

Por : Sergio Gebel



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