Matando al héroe solitario que hay en cada uno

Una de las grandes tragedias que podemos observar en muchas instituciones es el fenómeno del héroe solitario. Se define así al sujeto que tiene ansias de poder ilimitado y una autoestima deteriorada. Una de las características principales de esta clase de sujetos es que buscan realizarse por medio de lo que hacen, por medio de que otros hagan lo que él/ella digan o por medio del abuso del poder.
Como fruto de su ejercicio, las instituciones donde este sujeto reside se ven afectadas por la falta de continuidad de proyectos y generalmente, toda iniciativa comienza y termina con él/ella.
En oposición a este modelo, existe la sinergia (*1). El apóstol Pablo constantemente desafía a la iglesia como comunidad a que no forme héroes solitarios sino que desarrolle una iniciativa diferente, donde todos y cada uno sume para el beneficio de todos.
Nuestros equipos, ya sean en el ministerio juvenil como en cualquier otro, no deben ser un cultivo de héroes solitarios, sino un grupo de personas que rinden cuentas unos a otros y tienen confianza mutua.
Dejemos ahora que Pablo nos diga qué cosas debemos tener presentes para ser realmente un equipo con sinergia y no una incubadora de héroes solitarios:

1. Generemos impulso confiando unos en otros.
Pablo confiaba en sus compañeros de equipo y esto lo animaba, lo impulsaba a más:

2° Corintios 7:4 (ver contexto)
Les tengo mucha confianza y me siento muy orgulloso de ustedes. Estoy muy animado; en medio de todas nuestras aflicciones se desborda mi alegría.

2. Disposición a dar y recibir ayuda.
Pablo entendía la ayuda mutua como un elemento importante en la relación de aquellos que tenían una misma misión:

Gálatas 6:2
Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas, y así cumplirán la ley de Cristo.

3. Respetar y proteger el talento individual para potenciar los recursos del grupo.
Pablo hallaba indispensable el empoderamiento (*2) (empower)(*3) de cada miembro de la comunidad:

Romanos 12:9-16
El amor debe ser sincero. Aborrezcan el mal; aférrense al bien. Ámense los unos a los otros con amor fraternal, respetándose y honrándose mutuamente. Nunca dejen de ser diligentes; antes bien, sirvan al Señor con el fervor que da el Espíritu. Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración. Ayuden a los hermanos necesitados. Practiquen la hospitalidad. Bendigan a quienes los persigan; bendigan y no maldigan. Alégrense con los que están alegres; lloren con los que lloran. Vivan en armonía los unos con los otros. No sean arrogantes, sino háganse solidarios con los humildes. No se crean los únicos que saben.

4. Motivar por medio de la comunicación.
Pablo sabía motivar con sus palabras y muchas de sus cartas expresan ánimo para sus colaboradores:

Colosenses 2:1-2
Quiero que sepan qué gran lucha sostengo por el bien de ustedes y de los que están en Laodicea, y de tantos que no me conocen personalmente. Quiero que lo sepan para que cobren ánimo, permanezcan unidos por amor, y tengan toda la riqueza que proviene de la convicción y del entendimiento. Así conocerán el misterio de Dios, es decir, a Cristo.

5. Permanecer juntos en tiempos buenos y malos.
Pablo sabía que el progreso de la misión dependía de la unidad. Valoraba lo colectivo (la iglesia) sobre lo individual (lo que a él le pasara).

Filipenses 1:27
Pase lo que pase, compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo. De este modo, ya sea que vaya a verlos o que, estando ausente, sólo tenga noticias de ustedes, sabré que siguen firmes en un mismo propósito, luchando unánimes por la fe del evangelio.

Conclusiones para el ministerio juvenil

• No es el trabajo en equipo el que provoca la sinergia, sino que ésta da origen al equipo. Sin sinergia no hay equipo sino sólo una ilusión.
• La sinergia es un proceso, no se da de la noche a la mañana. Debemos cultivarla.
• Sinergizar es aprender a pensar en plural y es cooperar para que todos se beneficien.
• Pocos son los modelos de ministerios sinérgicos y esto se debe a una búsqueda de realización personal y no comunitaria.

(*1) – La palabra sinergia proviene del griego y su traducción literal sería la de cooperación; no obstante (según la Real Academia Española) se refiere a la acción de dos (o más) causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales.
(*2) – El empoderamiento es un proceso multidimensional de carácter social en donde el liderazgo, la comunicación y los grupos autodirigidos reemplazan la estructura piramidal mecanicista por una estructura más horizontal en donde la participación de todos y cada uno de los individuos dentro de un sistema forman parte activa del control del mismo con el fin de fomentar la riqueza y el potencial del capital humano que posteriormente se verá reflejado no solo en el individuo sino también en la comunidad en la cual se desempeña (Blanchard, Carlos & Randolph 1997).
(*3) – Algunos definen esta palabra como tomar un rol o participación activa (Empoderar existió en castellano clásico y se ha reintroducido en la lengua actual como calco del inglés empower)

Por Gabriel Salcedo



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