La hora

la-horaDios te va a llevar a cosas muy grandes y va a recompensar tu comportamiento íntegro…

Generalmente la gente le pone más atención a los dones y a los talentos; dejando por un lado el carácter, que es aquello que nos sostiene. Tengo 20 años de nacido de nuevo y de servirle al Señor. Durante estos años he visto gente surgir y desaparecer, personas que han querido ser para Dios como una estrella.

Pero muchos de ellos son estrellas fugaces que solo alumbran por un momento. Me gusta tener en la congregación que pastoreo personas como Roberto Melgar y a Nancy, su esposa, quienes conforman el dúo “Azul y Gerbera”. A Roberto yo lo vi empezar el grupo Sebna, y de esa misma forma en que vi surgir y crecer espiritualmente a Roberto, vi surgir a otros que ya no están.

¿Cuál es la diferencia entre unas personas y otras al pasar los años? Ha sido el carácter y la visión. Si bien es cierto la misericordia y la gracia de Dios nos levantan, pero hay quienes que no saben como actuar en la gracia de Dios y como aprovechar su misericordia. La misericordia de Dios te puede levantar, pero el carácter semejante al de Cristo, es el que te sostiene en las alturas.

Los dones y el talento te pueden empujar lejos, pero solo el carácter te mantendrá allí. Hay personas que vienen y van, pero no debe ser así. Debemos ser estables en el Señor y en su Palabra para poder estar tomados de Su mano y salir adelante. Hay otra cosa que todos debemos tomar en cuenta para alcanzar el éxito en nuestras vidas, esta es la honradez.

En un principio yo pensé que ser honrado se trataba nada más de no robar, pero estudiando el significado de la palabra “honradez” descubrí que va mas allá de eso. Ser honrado es proceder con rectitud e integridad, sin intereses egoístas, sino con entereza en la vida. Para ser honrado hay que tener un comportamiento integro. El Señor dejo dicho en su Palabra, a través de sus apóstoles, que en su venida recibirán honra aquellas personas cuya fe sea probada y hallada mejor que el oro (1Corintios 3:12-15).

Esto quiere decir que Dios te va a llevar a cosas muy grandes y va a recompensar tu comportamiento integro, siempre y cuando sepas reconocer que todo lo ha hecho Él, y que la gloria y la honra le pertenecen. La Palabra del Señor nos enseña que debemos ser humildes de corazón para poder recibir honra de Su parte. En 1 Pedro 5:5 dice: “Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.”

También en Proverbios 22:29 dice: “¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; No estará delante de los de baja condición.” Esto quiere decir que el Señor da gracia al humilde y a los diligentes en su trabajo, les honra prometiéndoles que estarán delante de los grandes.

También dice que el pensamiento del diligente lo lleva a la abundancia en Proverbios 21:5. Debemos saber actuar en la gracia de Dios. Él desea recompensarte, lo único que pide es honradez de parte tuya.

Las personas reciben honra como resultado de su comportamiento, cuando llevan una conducta adecuada e integra son encontrados agradables a Dios. Por ejemplo: anteriormente mencione que me era grato tener a Roberto Melgar en la congregación que pastoreo y tener bajo mi cobertura a grupos como “Sebna” y el dúo “Azul y Gerbera”, al hacer esto estaba honrándolos.

También Dios es honrado por todos nosotros cuando le atribuimos todo el honor y la gloria por como es Él. En Proverbios 21:1 dice: “De más estima es el buen nombre que las riquezas, y la buena fama mas que la palta y el oro.”

Todos tenemos un nombre y cada vez que este se menciona, los que lo escuchan lo asocian a algo. Nuestro nombre recuerda un patrón de conducta que hemos tenido, y aunque el nombre muchas veces sea el mismo al de otros, el concepto y la fama que se tiene de nosotros es diferente. La Palabra de Dios en Proverbios 20:11 dice: “Aun el muchacho es reconocido por sus hechos. Si su conducta fuere limpia y recta.” Debemos mantener un patrón de conducta honorable e integro porque somos reconocidos por los demás, según nuestras acciones. En ocasiones echamos a perder nuestro buen nombre. Dios es capaz de restaurarte y devolverte la honra que un día perdiste, si en algún momento echaste a perder tu buen nombre, sólo debes de poner de tu parte y esforzarte para mantener una actitud integra en todo lo que hagas.

Un buen nombre y la buena fama nos dan la honra. Todo lo que se diga de ti viene de la conducta que tienes. Es por eso que es mejor tener un buen nombre que muchas riquezas y tener buena fama que oro y plata. La Biblia en Proverbios 20:6 dice: “Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, Pero hombre de verdad, ¿Quién lo hallará?” . Y en Proverbios 2: 1-2 “No te jactes del día de mañana; Porque no sabes que dará de sí el día. Alábate el extraño, y no tu propia boca.” Lo que esto quiere decir es que no debemos hablar de nosotros mismos, sino antes bien debemos tener una buena conducta, porque de ella dependerá lo que digan los demás.

La honra es una recompensa y la Palabra de Dios nos lo enseña en Proverbios 3:35 de la siguiente manera: “Los sabios llevaran honra y los necios ignominia” Lo que nos quiere decir aquí Dios, es que el que actúa con sabiduría recibirá honra y los necios recibirán vergüenzas. Proverbios 22: 4 dice: “Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor a Jehová” La honra es una remuneración de tu conducta. Dios recompensa a los humildes y respetuosos dándoles honra.

En la vida debemos ser personas de procesos y no de eventos. La gente que más problema tiene con esto es aquella que trabaja únicamente con sus dones, en actividades en las que no importa si tienen ó no carácter. Anteriormente mencioné que los dones que te ha dado por Dios pueden levantarte. Pero, sólo el carácter formado a semejanza de Cristo te mantendrá en pie, en las alturas que haz alcanzado. Muchas personas tienen un problema: no mantienen los logros que han alcanzado. Pero, esto no se debe a hacer o dejar de hacer las cosas que te han llevado ahí. Se debe a no tener carácter en la forma de ser y en lo que se hace. Por lo tanto, para ser alguien de éxito y mantenerte siempre ahí, debes hacer las cosas con lo que eres, manteniendo una buena relación con Dios.

La palabra del Señor dice que la honra es una recompensa. En Proverbios 22:4 dice: “Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor a Jehová” Si tu quieres en tu vida ser una persona honrada, debes contar con humildad y con respeto para Dios. Si tu mantienes esas virtudes vas a ver a Dios honrando tu vida.

Por: Pastor Cash Luna



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