Intolerancia y falta de respeto

Si algo no deben mostrar los que trabajan en la obra de Dios es la intolerancia y la falta de respeto por el otro, haber alcanzado cierto “estatus espiritual” no nos autoriza a avasallar y descalificar al que no sabe o no entendió o no aprendió, muchas veces subiéndonos al pedestal de la soberbia.

Dios nos respalda y nos usa y comenzamos a “creérnosla” que pertenecemos junto con nuestras familias a una “casta especial”, muchos tendrían que agarrar el “lebrillo del servicio” que el Maestro tomó primero, dejándonos ejemplo (Juan 13:4…).

El bajó de la mesa aquella noche, y muchos tendrían que “bajar”, bajarse al nivel del otro, bajarse del caballo de la prepotencia y la intolerancia.
Porque hay una ley que nos rige a todos y que está sobre toda “categoría ministerial”, tiene que ver con el mandamiento (que yo llamo) número once, porque Diez fueron dados por el Padre en el monte Sinaí, en las tablas de piedra y uno nos fue dado por Cristo y que el mismo llamó: “Un mandamiento nuevo” (juan 13:34) Se llama la “ley del amor” tiene que ver con las nuestras relaciones humanas dentro de la Iglesia.

Yo como Pastor y con cuatro décadas de camino de fe, puedo haber alcanzado cierta madurez espiritual, y cierto entendimiento que quizás alguien que está comenzando no tiene, hay cosas que yo puedo hacer que no me perjudican a mi, pero si puede perjudicar al que me ve hacerlo, allí se aplica esta ley…

“Todo me es lícito, pero no todo conviene, todo me es lícito, pero no todo edifica” (1 Corintios 10:23) estas palabras de Pablo apuntan a lo que trato de decir, porque los contextos (Versos 31 al 33) …”Si puéis coméis o bebéis, o hacéis OTRA COSA, hacedlo todo para la gloria de Dios, no seáis TROPIEZO ni a Judíos, ni a Gentiles, ni a la Iglesia de Dios, como también yo en todas las cosas AGRADO A TODOS, no procurando MI PROPIO BENEFICIO, sino el de muchos, parta que sean salvos”…

Y agregaba en (Romanos 14:15) “Pero si por causa de la comida ( O lo que sea) tu hermano es contristado, ya no ANDAS CONFORME AL AMOR. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió” y (Verso 21) “Bueno es no comer carne, ni beber vino, NI NADA en que tu hermano tropiece, se ofenda, o se debilite”, La ley que determina lo que digo o lo que hago como hijo de Dios se llama la “Ley del amor”…
Podemos tener madurez, estatura o argumentos bíblicos para hacer algunas cosas, pero si eso va a traer “tropiezo a alguno más débil” simplemente no lo puedo hacer y mucho menos exponerlo a modo de desafío o de confrontación, porque hasta esgrimimos la palabra de esta forma, caiga quien caiga, se ofenda quien se ofenda.

Por último: (1 Corintios 8:9-13) “Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles, porque si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un lugar de ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿No será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos? Y por el conocimiento tuyo, se perderá el hermano débil por quien Cristo murió. De esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis. Por lo cual, si la comida (O lo que sea) le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano”



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