El Perdon

perdonEn la vida llega un momento en que deseamos vengarnos de alguien que nos haya hecho mucho daño, pero al no perdonar solo acarreamos cadenas de amargura y le damos chance al Diablo. Si odias tanto a alguien por algo que te hizo solo perdonalo y liberaras tu corazón de muchas cadenas de amargura.

Siempre leo todos los comentarios y contesto las preguntas que me formulan, y con motivo de “la Historia” que compartí recientemente, muchos hablaron del perdón y la capacidad para perdonar que tendríamos que tener los cristianos, pienso que no hemos entendido del todo como y cuando debemos perdonar.

Si queremos saber como es exactamente el asunto del perdón debemos buscar en las Escrituras toda referencia al mismo y recién allí podemos sacar una conclusión, para “dictar sentencia” se debe escuchar a las partes, no lo podemos hacer con “algún versículo” o pasaje en particular, sino todo lo que la Biblia dice.

Hay mucho al respecto, solo como referencia algunos textos: “…si alguno tuviere queja contra otro, de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros” (Colocenses 3:13).

“Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros; Como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo” (Efesios 4:32).

El perdón no se otorga indiscriminadamente, y tampoco gratuitamente, dicen los textos anteriores …”DE LA MANERA que Cristo os perdonó”…”..COMO DIOS TAMBIÉN OS PERDONÓ”.

Debemos perdonar en la manera o como Dios nos perdonó a nosotros, ¿Como fue?…Fue el resultado de la convicción de pecado obrada en nuestros corazones por el Espíritu Santo y su Palabra, lo que nos llevó primero a “reconocernos” pecadores, ofensores a Dios y segundo, nos tuvimos que arrepentir de nuestros pecados y convertirnos.
No “llovió” sobre nosotros perdón gratuito. No “llueve” sobre todos los hombres perdón del cielo. Dios llama y nos confronta y nos ofrece la manera de obtener su perdón, si aceptamos lo obtenemos.

Observemos que dice la Biblia: “Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales…” (Romanos 11:21)…”Si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron” (2 Pedro 2:4)…” y sino perdonó al mundo antiguo” (2 Pedro 2:5) “…destruyó el Señor y no perdonó” (Lamentaciones 2:2). Cuando no hay reconocimiento y arrepentimiento no hay perdón de parte de Dios.

Miremos ahora este texto: “Mirad por vosotros mismos; Si tu hermano pecare contra ti, repréndele: Y si se arrepintiere, perdónale. Y si siete veces al día pecare contra ti y siete veces al día volviere diciendo: Me arrepiento, perdónale” (Lucas 17:3-4).
Si se reconoce ofensor y se arrepiente debemos perdonar “setenta veces siete” (Le dijo Jesús a Pedro, contestándole la pregunta ¿Cuantas veces perdonaré a mi hermano que me ofende?) y no nos molestemos en realizar la multiplicación, el Señor usó un “hebraísmo” (un giro idiomático, un modismo) significa “SIEMPRE”.

¿Pero cuando? Cuando se reconocen y se arrepienten de lo que hicieron.

A veces me asombra el consejo de algunos líderes a las personas que están pasando una situación de maltrato y humillación, claro es fácil cuando no nos toca a nosotros.

Esposas que sus maridos le engañan, están con otras mujeres, le humillan, le maltratan psicológica y fisicamente, las desvalorizan como persona y les enseñaron que como cristianas que “deben perdonarles”.

Hermanos que fueron estafados y robados, que le destruyeron sus familias y les enseñan que “deben perdonar” y les siguen engañando, robando o lastimándoles.

Debemos distinguir el otorgar el perdón (A la manera como Dios nos perdonó a nosotros) y el no permitir que nuestros corazones se carguen de rencor o resentimientos, “el perdonar” tomándolo en forma genérica se refiere a olvidar las ofensas, no permitiendo que contaminen nuestro corazón con sentimientos negativos que van a perjudicar nuestra vida espiritual. “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón porque de el mana la vida”.

Si alguien te traiciona o te engaña o te lastima, y no se reconoce o no se arrepiente (Lo sigue haciendo) debes alejarte de esa persona, lo más que puedas, no puedes otorgarle perdón, (un permiso para continuar lastimándote) a no ser que seas masoquista, lo que si, no debes permitir es que lo que te hicieron germine odio o deseos de venganza, o rencores (lo sacas de tu corazón) aquí se aplica la forma genérica del perdón…

(Como cuando Jesús en la cruz dijo: Padre perdónales no saben lo que hacen) Ellos no sabían lo que hacían de verdad, creían que estaban ajusticiando a un blasfemo y no creyeron que fuera el “hijo de Dios”.
Esto es solo para los “entendidos”.

Autor: Sergio Gebel



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