Dimensión Espiritual 2

espiritual

Siendo consiente que estos temas no son “relevantes” para la Iglesia moderna, por ser anti populares y casi “pasados de moda”, pero no por eso carecen de importancia y realidad.

Decía en el posteo anterior que el mundo espiritual es tan real como el físico y mucho de lo que sucede en esa dimensión afecta nuestra vida, al convertirnos se supone que somos más perceptivos y sensibles a ese “mundo” a no ser que hayamos caído en la apostasía de este último tiempo.

Mucho de lo que puedo exponer al respecto será puesto en duda, desconocer ciertas realidades no evitará que ocurran, y si que ocurren, y por temor a que no nos tomen en serio o nos cataloguen de “espiritualoides” no lo hablamos, ni compartimos esas “experiencias”.

Como a mi no me preocupa “defender mi reputación” me parece que es necesario compartir sobre esto.
Muchas veces siendo cristianos mantenemos ciertas “puertas abiertas” para que espíritus, entidades y presencias demoníacas tengan acceso, al convertirnos salimos de la “potestad” de las tinieblas y pasamos a la luz, de la “potestad” de satanás a Dios…”(Hechos 26:18), y únicamente si nosotros “damos lugar” entrarán esas presiones espirituales.

Si pisamos el “territorio” de satanás, (Creyentes que acuden a la adivinación, a los curanderos, vencedores o hechiceros, se hacen tirar las cartas, leer las manos, juegan con “la copa” o el péndulo, consultan a los astros (horóscopos), etc, etc..están abriendo puertas para que luego esos espíritus avancen y tengan ciertos “derechos”.
Por alguna razón cuando aquellos que escucharon el mensaje de Pablo en Efeso y se convirtieron hicieron algo muy importante: “Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos; y echa la cuenta de su precio, hallaron que era de cincuenta mil piezas de plata” (Hechos 19:18-20). Una verdadera fortuna de aquel entonces., al deshacerse de todo eso estaban “cerrando las puertas”, testificando un verdadero renunciamiento.

Es igual cuando nos deshacemos de la idolatría al convertirnos, no podemos servir a Dios y tener “santos y vírgenes” por los cajones o crucifijos, o alguna cosa que tuviera que ver con el ocultismo o sus prácticas, se hace necesario “limpiar” nuestra casa y nuestra vida.

Jacob era de ese tipo de “creyente” incrédulo y permisivo, hasta que cierto día las cosas se le pusieron feas y hizo lo que no hacía por mucho tiempo: “Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que con el estaban: Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros y limpiaos, y mudad vuestros vestidos” …”Y así dieron a Jacob todos los dioses ajenos en poder de ellos, y los zarcillos que estaban en sus orejas; Y Jacob los escondió debajo de una encina” (Lo enterró) (Génesis 35:2-5).

No debemos mal entender esto, los ídolos no significan nada, (1 Corintios 8:4) “Sabemos que un ídolo nada es en el mundo y que no hay más que un Dios”…Tampoco algún libro o elemento, solo que estas cosas que pertenecen al ámbito de las tinieblas le otorgan “ciertos derechos” a los espíritus, son puertas abiertas que conviene cerrar.

Mucho es claramente identificable pero también hay mucho no tan fácil de descubrir, para lo cual se debe orar a Dios y el Espíritu Santo te guiará, a veces detrás de algo aparentemente inocente se esconde un trabajo de ocultismo, por aquí (Solo por poner un ejemplo) se había puesto de moda una cinta de tela que se anudaba en la muñeca y se formulaba algún deseo al hacerlo, debía quedarse allí hasta que se cayera de vieja y gastada, y aseguraban que cumplía los deseos formulados al hacer cada nudo, estas cintas eran “trabajadas” a la orilla del mar en Brasil por la religión Africanista conocida como “la Umbanda” o “la Quimbanda”.

Podría enumerar cientos de casos donde Dios trajo liberación al “limpiar” todo esto.

Autor: Sergio Gebel



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *