Amor al dinero

Amor al dinero“PORQUE LA RAÍZ DE TODOS LOS MALES ES EL AMOR AL DINERO; El cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores” (1 Timoteo 6:10).

El hombre de Dios debe tener como unas de sus cualidades mas importantes, el desinterés por el dinero, entre los requisitos que demanda las Escrituras, se requería de los obreros: “No codicioso….no avaro…” (1 Timoteo 3:3).

El ministerio no puede ser utilizado como fuente de ganancia, si bien es cierto que “el obrero es digno de su salario” y también “El que trabaja de Evangelio que viva del Evangelio” (1 Corintios 9:13-18) hay que tomar este texto y sus contextos: “Pero yo de nada de esto me he aprovechado, …prefiero morir, antes que nadie desvanezca esta mi gloria…Que predicando el evangelio, presente gratuitamente el evangelio de Cristo, para no ABUSAR de mi derecho en el evangelio”.

Al decir la Escritura el “obrero es digno de su salario” habla de cierta dignidad que debe mantener un siervo de Dios sostenido por el Evangelio, lo que no significa vivir una vida fastuosa u ostentosa, con guardaespaldas, chóferes, secretarios y servidumbre, en mansiones dignas de un Jeque árabe o de un mandatario de Estado.

En este último tiempo las “doctrinas de la prosperidad” y el “exitismo” han justificado la fastuosidad de algunos predicadores que viven como millonarios, haciendo uso de un dinero ajeno, ¿Por que? Porque el dinero de las ofrendas, donaciones o diezmos es dinero de la Iglesia, que no le pertenece, que de última son administradores, o “mayordomos” como solía llamarle Jesús.

En el mensaje a las siete Iglesias en Apocalipsis, había una, la Iglesia de Pérgamo que fue reprendida por el Señor por tener dentro de ella la “doctrina de Balaam”. ¿Que significa esta doctrina?.
Balaam fue un profeta de Dios en los días de Israel, pero ante ciertas propuestas económicas se convirtió en un “mercenario de la fe” y su nombre se hizo tristemente célebre por su codicia.

Pedro enseñando sobre los falsos maestros y profetas en los últimos tiempos lo menciona: “Y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas…tienen el corazón habituado a la codicia…Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de maldad” (“Amó su salario de iniquidad” Biblia de Jerusalen)…(2 Pedro 2:3,14 y 15).

Judas lo menciona “…y se lanzaron por lucro en el error de Balaam…” (“Y por un salario se han abandonado al descarrío de Balaam” Biblia de Jerusalen) (Judas 10-11).

Son los que “se venden”, los que no dicen lo que deben decir para no “perder ingresos”, miden las bendiciones por el dinero obtenido, no quieren incomodar a las personas que aportan, esto mismo lo perdió a Balaam que era un gran profeta de Dios, entregó una de las profecías más hermosas acerca del Mesías (Números 24:15-17), pero su ambición lo destruyó.

En los mensajes modernos ya no se oye sobre el consejo de Pablo a Timoteo: …”que toman la piedad como fuente de ganancia….Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.

Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición.” (1 timoteo 6:5-10). Claro este tipo de mensaje es un atentado contra la doctrina de la prosperidad. Es una “bomba” contra el materialismo y el capitalismo dentro de la Iglesia de Cristo.



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