Algo Cambio

algo cambioEs una pregunta que sergio gebel, lanza en este estudio biblico. Ahora vamos a leer de que se trata.

Le fue revelado a Juan la condición del último tiempo, que sucedería en la dimensión espiritual, como afectaría nuestro mundo físico, y entre las muchas revelaciones solo para mostrar un panorama me referiré a un solo texto:
“Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con grande ira, sabiendo que tiene poco tiempo” (Apocalipsis 12:12)

Este texto es contundente, en el último tiempo, el diablo desplegará toda su furia sobre la tierra, a tal punto que aquellos que ya habían partido para estar en el cielo se debían de alegrar, en la tierra sería el ¡AY!

Cristo comenzó su ministerio batallando con satanás en persona en el desierto cuando fue tentado y luego enfrentando a legiones de demonios que atormentaban, enfermaban, afligían y ataban a las personas de su tiempo, luego de la ascensión aparece la Iglesia de Hechos de los Apóstoles, que se desarrolla y crece en milagros, maravillas y liberaciones de muchos atormentados, lunáticos y tomados de diversos males (Hechos 5:16…8:7…16:16-18).

Han pasado 21 siglos, el pecado y la maldad se han multiplicado exponencialmente, no acercamos a la hora en que Cristo viene y a satanás y los demonios se les termina el tiempo, como le fue revelado a Juan, ellos lo saben y se juegan sus últimas cartas, están furiosos, con ira sobre la creación de Dios.

Esto que debía haber influido en una Iglesia mas “combativa espiritualmente“, más equipada y más alerta, produjo un efecto contrario, hoy la Iglesia no menciona nada sobre los demonios, quizás se piensa que si lo ignoramos ellos no estarán allí, algunas congregaciones han apelado a la psicología y la terapia grupal como método de ayuda, ya no se oran para reprender espíritus como lo hacía Jesús y luego sus discípulos, quizás no “suene bien” en una sociedad inteligente y moderna, esto finalmente favorece las obras de las tinieblas, las peores derrotas surgen cuando se desconoce al enemigo.

Si somos seguidores de Jesús no podemos ignorar sus enseñanzas y su accionar en los días de su encarnación, en muchas ocasiones Jesús se dirigió con autoridad a los demonios ordenándoles salir de las personas, sordos y mudos, tullidos y deformados por los males, el no trataba de darle a todo una explicación física, a una mujer encorvada por muchos años, el dijo “que convenía desatarla de esa ligadura”, al sordo mudo, el ordenó al espíritu mudo salir del muchacho, a otro joven que aparentemente sufría de ataques de Epilepsia, el le mandó al espíritu abandonarle, sin olvidarnos que hasta en el Apóstol Pedro, ante una respuesta carnal, Jesús discernió quien estaba detrás de sus palabras, cuando le dijo “Apartate de mi satanás”, y esto se repite en el primer siglo de la Iglesia con sus discípulos.

Hoy no se habla, no se enseña y no se practica, satanás y los demonios están de parabienes, aprovechando sus días finales, ellos siguen atormentando, enfermando y matando, aún a “cristianos”.

Por cierto que el cambio sucedió en la Iglesia, siendo un síntoma de la Apostasía, se busca explicación racional para casi todo lo que sucede, todo se debe descodificar cerebralmente, y nos olvidamos que la Iglesia es una entidad espiritual, que gana sus batallas en las arenas espirituales, que finalmente va a ingresar a esa dimensión y que nunca puede ignorar que todo lo que afecta la creación, nuestro mundo y vidas físicas están directamente relacionadas, con esa dimensión que se pretende ignorar.

Existe un vasto mundo invisible donde se mueven fuerzas poderosas, que aquellos hombres pioneros de la Iglesia no ignoraron, hoy al multiplicarse la ciencia (Como profetizó Daniel) el conocimiento humano actuó en desmedro de la fe.
La fe es la “convicción de lo que no se ve”, los espíritus inmundos, demonios y potestades de las tinieblas no se ven, tampoco podemos ver el viento, o la fuerza de gravedad o la energía eléctrica, no vemos las ondas de radio y tampoco la de los celulares, y utilizamos todo esto, ignorarlos no los hace inofensivos.



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