Evangelistas El final de una pasión que se [EXTINGUE]


Por alguna razón, desde hace varias décadas no han surgido nuevos evangelistas. Algunos alegan que el evangelismo continúa desde el anonimato, mientras que otros mantienen que los programas de la iglesia atentan contra este histórico ministerio. La falta de recambio. Los que opinan que no reciben apoyo ni ayuda financiera para continuar. Los músicos y cantantes como una alternativa potable. Hablan pastores, evangelistas profesionales. Responden reconocidos conferencistas. Escribe Palau. Una nota que plantea un nuevo debate.

Hace treinta años, las campas evangelísticas con hombres de Dios de renombres era cosas común. En aquel entonces Luis Palau Emitía sus programas radiales de la mañana, que poco a poco le otorgaron una notoriedad estratégica para celebrar reuniones y campañas. Billy Gram. Estaba a nivel mundial en el apogeo de su ministerio, al punto de convocar muchas personas donde solamente se instalaba una pantalla de proyección. En esos años pasaron muchos hombres como Yiye Ávila, Manuel Ruiz y otros que llenaban estadios de mediana capacidad. Finalmente Carlos anacondia, en los años ochenta, resucitó las desusadas carpas que por algunos años recorrieron América Latina.

En nuestros días no hay tanto lugar para nuevos evangelistas masivos, o tal vez las expectativas que se generan hacia ellos ya no son tan altas como antaño.

La afirmación le pertenece al pastor Edgar Muñoz (Vicedirector del Instituto Bíblico río de la Plata ) quien es director y parece tener muy en claro que el porqué de la ausencia de nuevos evangelistas.

Lo cierto es que, además de los históricos Yiyé Avila, Alberto Moteéis, Anacondia, Palau, Gram., Boonke y algunas otras raras excepciones, no han surgido evangelistas masivos en los últimos veinte años. Quizá la razón incide en que a la nueva generación no le atrae ese tipo de evangelismo, o hasta para algunos suene un tanto “pasado de moda”. Este último razonamiento surge a causa que la mayoría de los evangelistas masivos que aún siguen predicando y celebrando campañas, son personas de más de cincuenta años de edad.

Adoradores, apóstoles, músicos y pastores son los ministerios que más se oyen en la actualidad pero, curiosamente, no aparecen los nuevos evangelistas jóvenes.

El pastor Rodolfo polignano (ex presidente de evangelismo de la unión de las asambleas de Dios) tiene la misma percepción del tema: a veinte años del auge del evangelismo y los ministerios evangélicos. Nos encontramos hoy ante una ausencia notable de este tipo de actividad, parecen nuevos evangelistas ni con ministerios descollantes. Como serían los ejemplos de Luis Palau y Carlos Annacondia, ni tampoco de los más clásicos como los casos de quienes visitan iglesia locales para desarrollar campañas allí.

En la década del 80 ENFATIZO yo ocupaba el cargo de presidente nacional de

evangelismo en mi denominación, y para ese entonces teníamos un gran número de evangelistas con los que programábamos actividades en todo el país, tanto de iglesias que se unían para un evento, como de trabajos locales. Entre ellos la fundación de nuevas congregaciones; pero hoy es difícil poder contar con un evangelista, debido a la falta de este tipo de ministerios.

 

La idea de este informe es lograr dilucidar las razones por la que no existe la generación de recambio en el evangelismo.

Una de las razones es el exitismo. Llegó un momento en que se requería que cada evangelista tuviera la respuesta multitudinaria de las mejores campañas de Annacondia, algo que a todas luces, era un error.

Entonces ¿de alguna manera se perdió la evangelización en si misma?

No, todavía está en acción la dupla básica y elemental que Dios dejó para ganar almas, y eso es la acción del Espíritu Santo que convence al mundo “de pecado, de justicia y de juicio”, y la actividad de la Iglesia pensada como la suma de todos los creyentes, que siguen testificando a sus allegados la salvación que es por medio de Jesucristo.

GRANDES Y FAMOSOS O COMUNES Y CORRIENTES

En contraparte, están aquellos que sostienen que los evangelistas han seguido surgiendo, pero –como afirma el mismo Polignano- sin la respuesta multitudinaria de las masas y con un perfil mucho más bajo. Gente que desde el anonimato evangeliza a su modo.

-la pregunta habría que especificar un poco mejor ¿A qué nos referimos cuando decimos “nuevos evangelistas”? –pregunta el reconocido pastor Federico Bertuzzi- ¿A los grandes y famosos? ¿A los que convocan a multitudes

para escucharlos en vivo o por televisión? ¿O a los evangelistas “comunes y corrientes”, es decir, aquellos que predican, persona a persona, las buenas nuevas de Jesucristo con amigos, vecinos y compañeros de trabajo o de aula? Si a estos últimos nos referimos creo que no exageramos si decimos que son incontables (se cuenta por millones en nuestra América Latina);, y su cantidad se agranda día a día. Son los anónimos, que nunca alcanzarán notoriedad (ni siquiera en sus propias iglesia) pero son los testigos fieles del Resucitado que cambio sus vidas……
TOMADO DE EDICIÓN G de Dante Gebel

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