El bajo costo de ofrendar


el bajo costo de ofrendarGén. 4:3–5.

Más bienaventurado es dar que recibir” (Hechos 20:35).

La queja más común es contra el alto costo de la vida, y muchas personas se valen de esta excusa para no ofrendar. Pero el hecho es que cuesta más vivir si no ofrendamos. El gobierno espera que seamos liberales en nuestras ofrendas para causas nobles, y de esta manera las contribuciones son menores. No damos para recibir, pero así sucede en la vida: “Echa tu pan sobre las aguas.”

La historia de Ananías y Safira es un ejemplo del alto costo de no ofrendar. (Hechos 5:1–12).

Ellos vendieron una posesión y podían haber ofrendado; pero “sustrajeron parte de su valor” y se pusieron de acuerdo para ser egoístas con sus amigos necesitados. “Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazónpara que mintieses …?” Ananías y Safira no fueron honrados para con Dios.

“Al oir Ananías estas palabras, cayó y expiró.” ¿Cuánto costó a esta pareja el no ser buenos mayordomos?

1.     Los privó del gozo de ser amigos liberales.

2.     Los privó de su integridad delante de Dios.

3.     Perdieron el lugar que ocupaban entre sus amigos cristianos.

4.     Les costó su propia vida.

Es mucho más barato dar, ¿verdad?—Fred T. Laughton, Jr.

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