convertir una mala noche


mala nocheCómo convertir una mala noche en un buen día Ester 6:1,8 Aquella misma noche se le fue el sueño al rey, y dijo que le trajesen el libro de las memorias y crónicas, y que las leyeran en su presencia. Entonces hallaron escrito que Mardoqueo había denunciado el complot de Bigtán y de Teres, dos eunucos del rey, de la guardia de la puerta, que habían procurado poner mano en el rey Asuero. Y dijo el rey: ¿Qué honra o qué distinción se hizo a Mardoqueo por esto? Y respondieron los servidores del rey, sus oficiales: Nada se ha hecho con él.

Entonces dijo el rey: ¿Quién está en el patio? Y Amán había venido al patio exterior de la casa real, para hablarle al rey para que hiciese colgar a Mardoqueo en la horca que él le tenía preparada. Y los servidores del rey le respondieron: He aquí Amán está en el patio. Y el rey dijo: Que entre. Entró, pues, Amán, y el rey le dijo: ¿Qué se hará al hombre cuya honra desea el rey? Y dijo Amán en su corazón: ¿A quién deseará el rey honrar más que a mí? Y respondió Amán al rey: Para el varón cuya honra desea el rey, traigan el vestido real de que el rey se viste, y el caballo en que el rey cabalga, y la corona real que está puesta en su cabeza. Aquella noche… Aquel mismo día Hubo una transición en aquella noche. La razón por la cual lo denomino un día bueno es porque Ester recibió muchas cosas, todo cambió. Ella tenía un enemigo mortal, pero ese día, el Rey le entregó la casa de Amán.

El era muy rico, tenía muchos recursos. Imagínate la casa en que él vivía. Dice que su casa le fue arrebatada y entregada a Ester. No sólo se trata de la casa, sino también de todo lo que estaba dentro de ella. Amán era su enemigo, pero a pesar de eso, ese día se convirtió en uno bueno. Ester estaba durmiendo en la cama que había sido de Amán y comía de sus alimentos. Hoy tú estás comiendo de lo que él compró ayer; viviendo en la casa que él construyó. La Biblia dice que las cosas de los impíos serán para los justos. Algunos de ustedes han estado preocupados por ver a sus enemigos acumulando riquezas, y han dicho: “Yo estoy más débil y mi enemigo está aumentando su poder”.

No te preocupes, Dios sólo está usando a tu enemigo para cuidar tus cosas hasta que te toque tu turno. Según tú, es de él, pero toda la tierra es de Jehová. ¿Cómo hizo Ester para que ese día fuera tan bueno? ¿Cuántos han atravesado un día malo, un mes o un año? Cuando era niño, un día me monté en mi bicicleta, llevé todo el dinero que tenía, y compré todos los chocolates que pude. Me senté en la banqueta sin saber qué hacer, pero decidí comérmelos todos para que no me regañaran. Luego me regresé a casa, pero al llegar, me sentí tan enfermo, que mi mamá me preguntó qué me pasaba.

Entonces, le confesé que me había comido muchos chocolates; pasé todo el día enfermo. Te estoy hablando de un día grave, de una semana mala, de una circunstancia que sientes que no vas a salir. Tal vez sientes que tu familia se está desmoronando. En mi opinión, fue la peor noche que había pasado, porque miraba que todo se complicaba. Recuérdate que la respuesta a tus problemas siempre está en la Presencia de tu Rey. El enemigo trata de intimidarte, de que no vayas; el temor en Ester hacía que no viera que el Rey estaba de su parte. La Biblia dice que puedes entrar confiadamente, pero el enemigo trata de tenerte alejado del trono, porque al llegar ahí, esa mala noche se convertirá en la mejor de tu vida.

Lo que el enemigo haya retenido, le será arrebatado y se te entregará. Pero si nunca te metes en su presencia, sino te presentas, el enemigo retiene tu poder y tu galardón. Si tú supieras que tu destino depende de un banquete, ¿qué servirías? Yo serviría algo muy especial, algo costoso para alimentar al Rey, para salvar el destino de toda una nación. Hay gente que le lleva a su Rey comida rápida, pensando que de esa manera recibirá una respuesta. Si tú le vas a servir un banquete al Rey, creo que es importante saber qué es lo que come. Cuando Jesús pasó por Samaria, llegó a un pozo, y se detuvieron con sus discípulos a esperar, pero tenían tanta hambre que se fueron a buscar comida. En ese momento, una mujer se acercó al pozo a sacar agua.

La Biblia dice que ella llegó a medio día; probablemente, fue a esa hora para no encontrarse con las demás, para que no la criticaran. Hay mucha gente que necesita agua de vida, pero evitan ir a la iglesia para no recibir ninguna crítica. Al momento de llegar al pozo, Jesús le habla y le pide un poco de agua, pero ella le contestó: -Soy una samaritana y tú judío, soy pecadora, ¿por qué me hablas?-. Pero Jesús le dijo: -Si tú supieras quién soy yo, me estuvieras pidiendo agua a mí, porque no hablo de agua de este pozo, sino del agua de vida-.

Ella le dice que quiere beber de esa agua, Y Jesús le contesta que necesita que le lleve a su marido. La samaritana le confiesa que no tiene marido. Se realizó un encuentro, ella corrió al pueblo a pedirles que conocieran a un hombre, y todo el pueblo la seguía a conocer a este hombre. En ese momento, cuando la samaritana iba hacia el pueblo, los discípulos regresaban de comer. Jesús de lo que tenía hambre era de adoración, que la samaritana lo adorara. El no quiere que te mantengas nítida y no le adores, porque te puedes desarreglar.

Los discípulos entraron a ese pueblo y lo único que le llevaron fue comida, pero una adoradora corrió al pueblo llevándole la ciudad para que la conocieran. Medita, doce discípulos profesionales no le pudieron llevar a nadie, mas una adoradora le llevó una ciudad. Olvídate de impresionar a alguien, de tu maquillaje; El no quiere adoradores profesionales, sino apasionados. Acuérdate de tu Dios, porque El apetece tu adoración. Prepara un banquete a tu rey con aquello que realmente le apetece, tu adoración apasionada y tu destino no será el mismo. www.cashluna.org

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