El decreto

bibliaNo volviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino antes por el contrario, bendiciendo; sabiendo que vosotros sois llamados para que poseáis bendición en herencia. Porque El que quiere amar la vida, Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño; 1 de Pedro 3:9-10

La semana pasada tuve un sueño en el cual veía a un personaje de mi pasado al que siempre relaciono con “maldiciones” en el sentido preciso de que cuando nuestros caminos se cruzaron en la vida real, fue cuando conocí el mal personificado en alguien de carne y hueso.

¿Cuantos de nosotros no nos hemos topado con alguien así, como sacado de una telenovela? Algunas veces sueño con este personaje y cuando eso pasa, siempre me despierto turbada con algún presentimiento de que algo va a suceder. En este sueño no hubo excepción, me desperté preocupada porque dicho personaje me presentaba un rollo de papel que parecía muy antiguo, y en ese papel estaba escrito algo en mi contra.

El me dijo en el sueño: este es un decreto en tu contra. Yo en el sueño le dije: que el Señor te reprenda. Y de ahí no paso, me desperté pensando en eso, orando por ese personaje del pasado y además pidiéndole a JESÚS que clavara ese decreto –si existía- en la cruz del calvario. Bueno, no hubiera pasado de ahí si no fuera porque la curiosidad me llevó a buscar en el diccionario que significa la palabra decretar:

(De decreto). 1. tr. Dicho de la persona que tiene autoridad o facultades para ello: Resolver, decidir.

Insisto, de ahí no hubiera pasado si no fuera porque mi averiguación me llevó, luego entonces, a la Biblia a leer lo que ésta dice respecto a los decretos. Generalmente en la Biblia se habla de un decreto cuando Dios promulgaba una ley, o los reyes promulgaban un estatuto. También, en el nuevo testamento vemos que Satanás promulgaba decretos en contra de los hombres.

ESTER 3:13 Y fueron enviadas letras por mano de los correos á todas las provincias del rey, para destruir, y matar, y exterminar á todos los Judíos, desde el niño hasta el viejo, niños y mujeres en un día, en el trece del mes duodécimo, que es el mes de Adar, y para apoderarse de su despojo.

Este decreto se escribió en contra de los judíos en los tiempos de Esther. Es innegable que Satanás odia a los hijos de Dios y en repetidas ocasiones a lo largo de la historia ha puesto la mente de los reyes y presidentes, el exterminar a los judíos en el antiguo y nuevo testamento, y a los Cristianos en el nuevo testamento y hasta el día de hoy.

Lo mismo pasó en la Alemania Nazi, cuando Hitler decretó la muerte de todos los de “raza” inferior. Eso incluía a los judíos, pero también a los gitanos, negros, orientales y de todas las razas que no fueran arios. Se puede decir que un decreto así, solo puede anularlo otro rey. Dado a que está ordenado por una persona en eminencia u autoridad, solo alguien igual o mayor puede anular dicho decreto. En el mundo espiritual, JESÚS llamó a Satanás el príncipe de este mundo.

Ahora es el juicio de este mundo: ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. JUAN 12:31

Satanás tiene autoridad para decretar cosas en contra de los hombres, pues es el príncipe de este mundo. Vemos la injerencia de Satanás en los más diversos asuntos mundiales: Desde el alto índice de violencia y delincuencia en todo el mundo, como el aumento de abortos, divorcios, drogadicción y alcoholismo, homosexualismo, enfermedades y pestilencias, y aún fenómenos naturales que tienen que ver con Satanás y su potestad del aire. A los decretos de Satanás en contra de las personas puede llamársele también maldiciones.

Cuando una persona maldice a otra, usando el poder de su lengua para decretar en contra de alguien algo, está usando el poder de su boca para desatar un fuego que SOLO DIOS puede apagar. Un decreto en contra de un Cristiano, sería entonces que “se ha dado una orden” para atacar a esta persona, pero si ésta persona está en Cristo, el enemigo de Dios no puede destruirle. Puede intentarlo si, también puede amenazar con hacerlo, pero si la persona permanece bajo las alas del Altísimo, esta persona estará segura.

Porque el defensor de ellos es el Fuerte, El cual juzgará la causa de ellos contra ti. PROVERBIOS 23:11

OH Dios, sálvame por tu nombre, Y con tu poder defiéndeme.

OH Dios, oye mi oración; Escucha las razones de mi boca.

Porque extraños se han levantado contra mí, Y fuertes buscan mi alma: No han puesto á Dios delante de sí. (Selah.)

He aquí, Dios es el que me ayuda; El Señor es con los que sostienen mi vida.

SALMOS 54:1-4

Como siervos de Jesús, los cristianos pasamos por momentos así en que sentimos que algo nos oprime y no nos deja funcionar como debemos. Algunas veces nos da sueño, flojera, simplemente no podemos levantar la Biblia y abrirla. Nos faltan las fuerzas y una vocecilla nos dice: has trabajado mucho, pobrecita(o), deberías renunciar a tu ministerio. En esos momentos, cuando sentimos que todo esta mal y nos preguntamos ¿que estoy haciendo aquí? O ¿quien soy yo para hacer esto? ¿Estas segura que ese es tu llamado? En esos momentos necesitamos detenernos y examinar lo andado. Entonces podemos reconocer que todavía falta mucho por hacer.

Podemos pedirle a DIOS QUE RENUEVE NUESTRAS FUERZAS y nos “cargue las pilas” otra vez. Que Tome nuestros dones y talentos y los limpie y siga usándolos como El quiera, cuando El quiera y con quien El quiera. Que nos muestre otra vez el Camino y que no permita que nuestro pie tropiece con piedra. Que no permita que nos apartemos ni a diestra ni a siniestra y que nos muestre la verdad. Seguramente algo hemos de estar haciendo bien si Satanás se ha tomado el trabajo de emitir un decreto en contra de nosotros. Algo que no le gusta, y que es precisamente LA VOLUNTAD DE DIOS.

Crea en mí, OH Dios, un corazón limpio; Y renueva un espíritu recto dentro de mí. SALMOS 51:10

No lo olvides, puedes clamar a Dios y pedirle que te renueve y te fortalezca y te devuelva tu primer amor. PARA DIOS NADA HAY IMPOSIBLE. Y todo decreto que este operando en tu contra, FUE YA CLAVADO en la cruz del Calvario, y JESÚS ya peleó y ganó esta batalla por ti. CLAMA A EL Y EL TE RESPONDERÁ.

Vuélvenos, OH Jehová, á ti, y nos volveremos: Renueva nuestros días como al principio. LAMENTACIONES 5:21

Que el poder de la sangre de JESÚS desactive todo decreto en contra de toda persona que lee esto, -incluyéndome a mí- y que la paz de JESÚS se instale en nuestros corazones sabiendo que en El podemos vivir confiados, en el amor de JESÚS así sea amen

Cristianos Unidos
Por Adda Vélez

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