Cómo puedo encontrar mis dones

dones espiritualesMateo 25 habla de la parábola de los talentos y una de las enseñanzas de ese pasaje es que aunque tengas un solo talento debes usarlo. Cuando Dios tenía el molde de tu vida frente a Él y estaba poniendo el color de tus ojos, la forma de tu cara, el peso que ibas a tener… puso también potencial, semillas. Definitivamente dentro de cada uno de nosotros hay habilidades que Él puso. Por ejemplo, a mí me encanta hacer música. Lo disfruto y lo se hacer. Desde muy chico tenía habilidad de aprender instrumentos.

Aprendí a tocar la batería con los sartenes de mi mamá desde los tres años y aunque mi primer bajo eléctrico lo compre a los 21 años pude aprenderlo desde los 10 con una guitarra de palo. Claro que es la gracia de Dios y las “semillas de música” que Él puso. Con el tiempo he ido descubriendo otras semillas. Las riego, las cuido para poder usarlas. Pero he hecho unos hoyos impresionantes buscando semillas de “administración y contabilidad” y nunca las he encontrado. Si alguien me pusiera a administrar un negocio los llevaría a la quiebra.

Sencillamente porque no tengo ese don. No tengo esa habilidad. Y estoy tranquilo con eso porque no puedo ser un ”todologo”. Hay cosas que sé hacer pero hay muchas otras que no. Eso es parte de lo impresionante del Cuerpo de Cristo.

“Emmanuel eso suena muy fácil pero, no sé de qué se trata la semilla que esta dentro de mí”. Qué bueno que me dices eso porque por mucho tiempo yo me sentí igual. Pensaba que Dios se iba a aparecer en mi cuarto a decirme lo que debía hacer. Pero si Dios nos mostrara todo lo que va a hacer con nosotros nos quedaríamos con miedo, dudando y diciendo como dijo Moisés “manda a otro Señor, mira todas las fallas que tengo. Mira que narizón estoy.” Así que es normal y bueno el no saberlo todo, así nos hacemos más dependientes de Dios.

Entonces ¿Cómo encontrar lo que Di

os puso? Empieza en donde estas y con lo que tienes. Deja de estar sentado diciendo “ojalá pronto pueda hacer algo” y empieza a hacer algo ya. No te tie

nes que cambiar de ciudad o de iglesia. No te tienes que cambiar de peinado o hablar con el tono de Marcos Witt (algunos creen que haciendo eso ya tienen el ministerio de la música aunque canten horrible). No tienes que comprarte una guitarra nueva. Ni siquiera tienes que ser el popular de la iglesia o la escuela. Acuérdate que florece en donde esta plantado. Y por eso hay que hurgar la tierra.

Te aseguro que va a funcio

 

nar así: tu empiezas a hacer algo como ayudar en la escuela dominical, trabajar en una misión de la iglesia en la misma ciudad, ayudar a otros en la escuela, trabajar con niños o tocar en las reuniones menos populares (cuando siempre faltan músicos) y “de repente”

Dios te va a empezar a dar más ideas para servir mejor. Ideas para lo que quieres estudiar en la universidad y lo que quieres hacer en la vida. ¿Por qué me atrevo a asegúrate eso? Porque Dios nos asegura que si eres fiel en lo poco el te va a poner sobre más. Dios está expectante a que te muevas hacia lo que tiene para ti y que empieces a cultivar esas semillas. La clave es empezar hoy con lo que tienes a la mano.

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